Hay algo que me parece interesante de este tema: dos personas pueden preferir juegos completamente distintos aunque estén empezando al mismo tiempo. A algunos les gustan las reglas sencillas y las rondas rápidas, mientras que otros disfrutan más leyendo instrucciones y aprendiendo cómo funciona cada opción. También influye el tiempo disponible, porque no es lo mismo jugar diez minutos durante un descanso que sentarse tranquilamente en casa. En cualquier caso, conviene fijarse en las condiciones, establecer un presupuesto que uno pueda permitirse perder y no considerar el juego una forma de ganar dinero. Al final, elegir con calma suele ser más razonable que dejarse llevar por la primera impresión